Durante la marcha del 8 de marzo en Tlaxcala, un hombre identificado como Juan Judas Tadeo Vázquez Sánchez se convirtió en tendencia tras ser exhibido como presunto deudor alimentario. Con el torso desnudo y pintadas con consignas como “Me callo para que ellas hablen”, fue confrontado frente a decenas de mujeres, incluyendo a la madre de su hijo, quien lo acusó públicamente de no cumplir con su obligación de manutención.
Entre lágrimas, el hombre defiende su versión
A través de un video de más de 16 minutos, Juan Judas Tadeo rompió el silencio y aseguró que sí aporta para su hijo, conviviendo con él según sus posibilidades económicas. Entre llantos, narró que tras el episodio ha recibido amenazas en su negocio y que la viralización del momento afectó tanto su vida laboral como personal.
“Hoy en mis redes sociales archivé las fotos que tenía con él… empecé a archivar las fotos para proteger a mi hijo. Quien tenga acceso a mi Instagram, puede ver la bonita convivencia que tengo con él”, señaló, intentando demostrar que no es un padre ausente.
Acusaciones y controversia en redes
A pesar de su declaración, los usuarios de redes sociales continúan cuestionando su actuar y criticando su respuesta. Comentarios como “Una amiga más. No llores, actúa legalmente” o “Explicación no pedida, culpa admitida” reflejan la polarización que provocó su exhibición en la marcha del 8M.
El caso ha generado debate sobre la forma en que se exponen a los deudores alimentarios y sobre el equilibrio entre justicia social y el respeto a la vida privada, mientras el hombre insiste en que cumple con sus responsabilidades, aunque reconoce estar demandado desde 2022.

