La Cuaresma ya comenzó y con ella el aumento en la compra de pescados y mariscos en la capital. Pero cuidado: elegir mal puede terminar en una fuerte intoxicación.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México lanzó una advertencia clara para evitar enfermedades por productos en mal estado.
El detalle que delata mariscos en mal estado
Autoridades señalaron que nunca deben comprarse mariscos expuestos a temperatura ambiente.
Deben estar:
- Refrigerados
- Congelados
- Sobre una cama de hielo
Si están “al aire”, es foco rojo inmediato.
Durante un recorrido en el mercado de La Nueva Viga, el más grande en venta de productos del mar, insistieron en revisar cada detalle antes de pagar.
Así debe verse un pescado realmente fresco
Si quieres evitar riesgos, revisa:
- Agallas húmedas y rojo brillante
- Ojos firmes, con pupila oscura
- Carne firme al tacto
- Sin vísceras
Olor fuerte, textura aguada o apariencia opaca son señales de alerta.
Mariscos: lo que casi nadie revisa
- Ostiones, mejillones y almejas deben estar cerrados
- Camarones y langostas deben verse brillantes y firmes
- Pulpo y calamar deben lucir húmedos y consistentes
Si la textura es babosa o el olor desagradable, no los compres.
El limón NO sustituye la cocción
La dependencia capitalina recordó que el jugo de limón no cocina los alimentos.
Además:
- Lávate las manos antes y después
- Desinfecta utensilios
- No descongeles al sol ni a temperatura ambiente

