En un barrio de Juchitán de Zaragoza, en el estado de Oaxaca, una escena cotidiana ha llamado la atención de vecinos y usuarios en redes sociales: un adulto mayor llega cada tarde con bolsas de alimento y recipientes de agua para alimentar a una colonia de gatos callejeros.
El protagonista de esta historia es don Luis Antonio, un jubilado que decidió dedicar parte de su tiempo y de su pensión a cuidar a los felinos que viven en un terreno baldío cercano a su hogar.
Abuelito alimenta gatos callejeros desde hace más de un año
De acuerdo con su propio testimonio, la iniciativa comenzó hace aproximadamente un año, cuando observó las condiciones en las que vivían varios gatos abandonados en la zona.
Muchos de los animales nacieron en la calle o en viviendas deshabitadas, lugares donde apenas encuentran alimento o refugio.
Desde entonces, el adulto mayor visita el lugar diariamente para dejar comida y agua, una rutina que los gatos ya reconocen. Con el paso del tiempo, los felinos comenzaron a acercarse con confianza cada vez que lo ven llegar.
La pensión del jubilado financia la ayuda a los felinos
Don Luis explicó que trabajó durante años como chofer en una panadería y actualmente vive de su pensión. A pesar de sus recursos limitados, decidió destinar parte de ese ingreso para comprar alimento para los animales.
El gesto, asegura, nace del cariño que siempre ha sentido por los gatos, ya que desde pequeño convivió con ellos.
Según relata, su motivación principal es sencilla: si él no los alimenta, muchos de esos animales no tendrían quién los ayude.
Buscan esterilizar a los gatos para evitar que la colonia crezca
La historia también ha llamado la atención de algunos veterinarios locales que han mostrado interés en apoyar con jornadas de esterilización, con el objetivo de controlar el crecimiento de la colonia de gatos.
Sin embargo, uno de los principales retos ha sido trasladar a los animales a clínicas veterinarias, ya que no siempre es sencillo capturarlos o contar con apoyo para su transporte.
A pesar de ello, el esfuerzo diario de don Luis se ha convertido en un ejemplo de empatía hacia los animales en situación de abandono, demostrando que incluso con recursos limitados es posible marcar una diferencia.

