A sus 44 años, Maura García Monzalvo decidió cambiar el rumbo de su vida profesional y convertirse en una de las mujeres taxistas en Pachuca, desempeñándose actualmente como operadora nocturna en la capital de Pachuca.
Su historia refleja cómo cada vez más mujeres se integran al sector del transporte público, un ámbito que durante años ha estado dominado principalmente por hombres.
De la educación infantil al volante de un taxi
Antes de iniciar esta nueva etapa, Maura trabajó durante dos décadas en el Centro de Atención Infantil Comunitario (CAIC) Santa Julia.
Además, cuenta con estudios como técnica empresarial bilingüe y cursó la licenciatura en Educación Inicial y Preescolar en la Universidad Pedagógica Nacional en Hidalgo.
Sin embargo, la pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en su trayectoria laboral.
Según relata, durante ese periodo el operador del taxi que administraba el vehículo enfrentaba dificultades económicas, por lo que decidió tomar el volante y comenzar a trabajar como conductora.
Conduce taxi durante el turno nocturno
Desde entonces, Maura trabaja en el turno nocturno, cubriendo jornadas de 20:00 a 06:00 horas, trasladando a usuarios en distintos puntos de la ciudad.
Asegura que el trabajo implica responsabilidad, ya que las y los conductores del servicio público transportan personas y deben garantizar traslados seguros.

Capacitación para fortalecer habilidades al volante
Recientemente participó en la Capacitación Integral para Mujeres Operadoras y Concesionarias de Transporte Público, impartida por la Secretaría de Movilidad y Transporte de Hidalgo.
Durante el curso se abordaron temas como:
- Educación vial
- Manejo defensivo
- Perspectiva de género
- Defensa personal
- Mecánica básica
El objetivo de estas capacitaciones es fortalecer las habilidades de las conductoras y promover su profesionalización dentro del sector.
Mujeres de distintos municipios participaron en el curso
En la capacitación participaron mujeres provenientes de municipios como Huejutla, Tulancingo, Actopan, Pachuca y Tizayuca.
Las asistentes coincidieron en la importancia de contar con espacios de formación que les permitan mejorar sus conocimientos y desempeñarse con mayor seguridad en el transporte público.
Romper prejuicios también forma parte del camino
Maura reconoce que uno de los retos ha sido enfrentar prejuicios hacia las mujeres conductoras.
Recuerda que en una ocasión un pasajero dudó al verla al volante cuando necesitaba llegar con urgencia a Huejutla. Sin embargo, tras completar el viaje a tiempo, el usuario reconoció su manejo y profesionalismo.

Confianza de los usuarios, la mayor recompensa
Actualmente forma parte de una empresa de radiotaxi con más de 20 años de experiencia que ofrece servicio local y viajes a la Ciudad de México.
Para Maura, uno de los aspectos más valiosos de su trabajo es la confianza que las personas depositan en quienes conducen.
También envió un mensaje a otras mujeres interesadas en incursionar en el transporte público: confiar en sí mismas y apostar por nuevas oportunidades profesionales.

