Una llamada. Un niño que sale de casa. Un padre desesperado dispuesto a pagar 50 mil pesos. Así opera la aterradora estafa de la “llamada cruzada”, un engaño que está sembrando terror en familias de la Ciudad de México y el Estado de México.
La llamada entra y todo parece normal… hasta que el infierno comienza.
Así manipulan a tus hijos para simular un secuestro
La Policía Cibernética de la Ciudad de México lanzó la alerta: delincuentes están utilizando llamadas simultáneas para aislar a sus víctimas y hacerles creer que un familiar fue secuestrado.
- Primero engañan a los menores.
- Les dicen que salgan de casa si quieren ver a su mamá.
- Les prometen protección.
- Les meten miedo.
Una vez que el niño está incomunicado, llaman a los padres y sueltan la bomba:
“Tenemos a tu hijo”.
Y cuando intentan comunicarse con él… no contesta. El silencio se convierte en terror. El terror en desesperación. Y la desesperación en dinero.
El caso que puso en alerta a Ecatepec
En la colonia Olímpica Jalalpa, en Ecatepec, un niño de 10 años cayó en la trampa. Un sujeto lo llamó y le dijo que saliera si quería volver a ver a su madre.
El menor abordó un vehículo y terminó en una gasolinera en la alcaldía Cuauhtémoc, en Ciudad de México.
Mientras tanto, su padre recibía llamadas exigiendo 50 mil pesos por su “rescate”.
Cuatro horas de angustia absoluta.
Cuatro horas pensando lo peor.
Por fortuna, el menor fue localizado sano y salvo, pero el trauma quedó marcado.
¿Por qué esta estafa es tan peligrosa?
La investigadora de ESET Latinoamérica, Martina López, lo explica claro: los delincuentes no sólo buscan dinero, buscan bloquear tu capacidad de pensar.
- Generan miedo extremo.
- Te presionan.
- No te dejan verificar.
El objetivo es que actúes sin razonar.
Y cuando se trata de hijos, cualquier padre paga sin cuestionar.
Cómo blindar a tu familia
Las autoridades recomiendan:
- Verificar siempre la identidad de quien llama
- No responder a números desconocidos
- Establecer una palabra clave familiar
- Mantener redes sociales privadas
- Enseñar a niñas y niños a NO salir por instrucciones telefónicas
Hablar con tus hijos puede ser la diferencia entre una falsa pesadilla y una tragedia real.

